Un favor basado en fingir y unas normas que cumplir.
¿Qué puede salir mal si jugamos a enamorarnos? Que para uno de los dos nunca ha sido un juego.
Natalia lleva cinco años enamorada de Lucas, el mejor amigo de su hermano.
Mantenerlo en silencio se complica cuando él le pide un favor imposible de rechazar: fingir que son pareja.
Las reglas son sencillas:
— Mat no puede enterarse.
— Prohibido enamorarse.
— Y nada de besos.
¿Serán capaces de cumplirlas?









